Hoy es un día especial.
Hoy no voy a hablar de la última base de maquillaje, de la fabulosa máscara de pestañas que me han regalado ni de cómo atreverte con el rojo en los labios.
Hoy pasan por mi cabeza infinidad de recuerdos.
Hace tres años que no puedo ir de compras más de media hora sin sentir remordimientos.
Hace tres años que no duermo de un tirón.
Hace tres años que soy capaz de no cenar de puro agotamiento.
Hace tres años que no tengo tiempo de desayunar un domingo leyendo los periódicos en la mesa de la cocina.
Hace tres años que no importa que haya un gusanito en el suelo de mi coche.
Hace tres años que no me importa esperar un día más para empezar la dieta.
Hace tres años que Caillou, Baby Einstein y los Lunis sustituyen a cualquier telediario.
Hace tres años que no consigo entrar en mis vaqueros favoritos.
Hace tres años que no tiene importancia que las páginas de un libro estén pintadas.
Hace tres años que no me importa que mi móvil esté más pringoso que cualquier piruleta.
Hace tres años que no puedo caminar por la calle sin tener mil cosas en la cabeza.
Hace tres años que no veo una película completa sin hacer otras tres cosas a la vez.
Hace tres años que sólo miro ropa infantil en las tiendas.
Hace tres años que no imagino salir de casa sin pañales, chupetes y biberones.
Hace tres años que en mi bolso conviven una barra de labios y un chupete.
Hace tres años que no puedo vivir sin toallitas infantiles.
Hace tres años que todas las flexiones que hago son para recoger juguetes del suelo.
Hace tres años que frases como “abrígate”, “por favor, no os pegueis” y “te vas a caer” salen de mi boca cientos de veces al día.
Hace tres años que sé que un beso puede curar el llanto más fuerte.
Hace tres años que aprendí a detectar la fiebre sin termómetro.
Hace tres años que una sonrisa de mis niños puede hacerme olvidar el peor de los días.
Hace tres años que me invento canciones y cuentos como si fuera una experta.
Hace tres años que aprendí a hacer magia y sacar premios de detrás de las orejas.
Hace tres años en que la cosa más urgente carece de importancia si escucho “mamá, quiero pis”…
Hace tres años que todo lo anterior merece la pena.
Hace tres años que … soy mamá.
Hoy sólo soy la mamá de los dos niños más maravillosos del mundo.
Hoy no hay nada más importante.
Felíz Día de la Madre










Me emocioné muchisimo, sobre todo porque desde hace 10 meses me pasa lo mismo. Feliz día de la madre.
Besos
Fruticienta,
Felíz día de la madre a ti también.
Gracias por leer mi blog
Susana
Qué bonito Susi!
Me he emocionado!!!!
LO comparto todo, TODO, TODO!
FEliz dia de la Madre