Probando el último autobronceador de Clarins

Si os digo la verdad, no sé en qué estaba pensando yo, ayer, para probar un autobronceador

Os explico: las que me leéis hace años sabéis que si en algo soy “experta”, pero también “muy maniática”, es en el tema de autobronceadores.

opiniones autobronceadores

Me obsesiona el olor, algo que ya os adelanto, están mejorando mucho desde el año pasado y de lo que hoy os traigo buenas noticias.

Pero también tengo mi propio ritual para que quede bien y siempre, excepto ayer como os digo, lo cumplo “a rajatabla“.

Todas las revistas y blogs de belleza recomiendan exfoliar bien la piel antes de aplicarlo. Yo este paso me lo salto y, aunque lo aplico sobre la piel muy limpia, no suelo exfoliar, si os soy sincera.

A mi me gusta aplicarlo por la noche, sobre todo por dejarlo actuar muchas horas, por el olor que suelen tener y porque, por mucho que nos digan que te puedes vestir enseguida y no manchan la ropa, no suele ser 100% verdad… por la mañana me ducho, elimino restos y listo. Y así, lo hago siempre.

Pero ayer, no sé en qué estaba yo pensando, decidí aplicarlo por la mañana. Aún medio dormida, me extendí Lait Fondant Auto-Bronzant de Clarins y después, me di cuenta de que no solo me tenía que vestir de inmediato (y me asustaba que quedaran marcas) sino que en una hora tenía que ir al gimnasio.

Opinión autobronceadores: Lait Fondant Auto-Bronzant Clarins

El mal ya estaba hecho así que bromeé sobre si esa misma noche tendría el cuerpo “a rayas” o con manchurrones… pero no, os adelanto que la cosa fue bien.

Lo primero el olor. No huele para nada a autobronceador  (con esto ya me ha conquistado para siempre) y la textura es una leche cremosa que se extiende muy bien. No tiene color (que por un lado está bien porque no sales “teñida” de casa pero por otro, no ves igual de bien donde lo has aplicado).

Me vestí en menos de 10 minutos y a la hora estaba en el gimnasio, haciendo una hora de elíptica y sudando como no os imagináis… después un maratón de trabajo, coche y curso que me hicieron olvidar mi miedo al posible desastre…

Por la noche os puedo decir que apenas se notaba. El resultado de este autobronceador es tan natural que noto un poquito más de color en los brazos y escote por ejemplo pero no se nota ninguna zona con “manchurrones”.

Conclusión: me ha gustado solo con el buen olor que tiene pero además, me ha gustado lo natural que queda y el poco margen de error que deja, incluso haciéndolo mal como yo hice.

De todas formas, sigo utilizándolo y os cuento.

El precio es de 28,50 euros que tampoco me parece tan caro para la calidad que tiene.

 

 

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