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Para tirarse de los pelos

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Antes de nada quería empezar el año deseandoos lo mejor para este 2012 en el que seguro que se cumplen todos nuestros sueños.

Yo comienzo el año con fiebre, y poquísimas fuerzas pero seguro que en unas horas estoy como una rosa, y ademas, tengo muchísimas cosas buenísimas que contaros, así que no me perdáis de vista…

Hoy quiero pediros que me contéis vosotras algo a mi y, si queréis, y vuestra historia resulta divertida e interesante, podréis ir a contarla en televisión.

A muchas de nosotras nos ha pasado que un día, en la peluquería, no entienden lo que queremos y salimos de allí con un look totalmente distinto del que queríamos…

¿Os ha pasado alguna vez?

Hoy os quiero pedir que me contéis vuestra experiencia, si es que os ha pasado y que, además, en el comentario me digáis si os gustaría ir a contarlo a un programa de televisión que se estrena dentro de unos días.

7 COMENTARIOS

  1. Creo que he intentado cambiar de peluquería un par de veces:
    – La primera me convenció una amiga para ir a una “superfashión”. Yo llegué con un melenón larguísimo que llevaba rizado-ondulado, como es mi pelo, con bastante mucho volumen. El peluquero me lo cortó todo a navaja haciendome muchas capas y me dijo que me iba a hacer un degradado en caoba. El color no se me veía nada y me lo cortó de tal manera que tenía tanto volumen que parecía un león, me cobró un pastón, unas tres veces más que en mi pelu de siempre, pero lo peor fue que mi amiga tampoco salió contenta y en cuanto caminamos media manzana las dos empezamos a llorar. No he dejado que nadie desconocido me vuelva a cortar el pelo.
    – La segunda vez fui a peinarme a un sitio cerca de mi casa para una boda, quería algo sencillo, unos bucles, un semirecogido atrás y que me colocaran el tocado que llevé, no sé cómo lo hicieron pero con aquella cascada de tirabuzones y el tocado parecía una cabaretera del viejo oeste, y también me clavaron.

    Creo que los experimentos, con gaseosa, en mi peluquería me conocen, saben cómo es mi pelo y lo que me queda bien, además, sus precios son normales.

  2. La experiencia que voy a contar no es mía, sino de mi madre (gracias a dios, si no me muero!!!), pero es para contarla:
    En Granada se puso de moda una peluquería regentada por chinos en la que además de cortar y peinar, te daban un masaje en el cuero cabelludo súper agradable. Y, además, era baratísima. Una amiga mía iba todos los viernes a peinarse, y estaba encantada, pero yo no me atrevía a ir. La que se atrevió fue mi madre, la pobre. El problema es que, como fue al salir del trabajo a mediodía, no estaba la mujer que estaba normalmente, sino el marido, que para colmo no entendía ni papa de español. Mi madre llevaba el pelo más o menos corto, y quería tan sólo retocarse las puntas. Como pudo, le explicó al chino lo que quería, y después de lavarle la cabeza el hombre se puso a cortarle el pelo. A cada rato el hombre no hacía más que decirle “corto, corto” y le hacía el gesto de las tijeras con las manos. Y mi madre, que pensaba que el chino lo que le quería decir es que tenía el pelo muy corto, le decía, “sí, sí, corto”.
    Pues imaginad el resultado. Mi madre dice que parecía un hombre al salir de la peluquería y que no sabía dónde meterse. Además, el chino la peinó ¡con la raya al lado! Aquello no tenía arreglo. Mi padre dice que cuando la vio llegar a casa pensó que vaya desgracia se había hecho en el pelo, pero que cómo se lo decía…
    Lo peor, como dice mi madre, aparte del desaguisado, es que ¡no le hicieron el famoso masaje en el cuero cabelludo!

  3. Hace un par de meses fui a una peluqueria de mi barrio, en la que la dueña tiene varios premios de mi region. Yo llevaba el pelo largo e iba dispuesta a hacerme un cambio radical porque estaba ya cansada, asique le dije que queria el pelo corto y cambiarme el color, que lo unico que no queria era ser rubia. Que me hiciese lo que quisiese… MAAAL !! Primero me corto un lado, moniiisimo, y luego fue al otro, cuando fui a abrir la boca era demasiado tarde.. me habia rapado un trozo !! alego que era un peinado muy de moda y me enseño fotos de varias modelos… entiendo la moda, de llevar un lado mas corto y hasta me gusta (es como lo llevo ahora que ha crecido) ¿pero rapado? Bueno ya no tenia remedio, asique pasamos al color, me dijo que un marroncito con unas mechitas para darle color. Yo ahi entendi que me pondria unas mechas mas claritas en el mismo color…. MAAAAL una vez mas. Cuando me quito el tinte me habia puesto unas mechas NARANJAS. no, no habia sido un error al poner el tinte, es que al corte le pegaba algo de color… En fin, que no vuelvo… Lo unico bueno que he sacado es que antes me daba verguenza ponerme gorritos y ahora me he acostumbrado a llevarlos =)

  4. Mi experiencia propia en peluquería no tiene desperdicio: En el 2007, mi familia y yo tuvimos que ir a la boda de mi primo hermano en Toulouse. Era una boda muy esperada así que todos nos dedicamos, con meses de antelación a hacer los preparativos para la ocasión. Yo ahorré meses para comprarme el vestido de Pronovias de gasa, largo y estampado felino que me habría robado el corazón desde el primer momento en que lo vi y por supuesto, el día del enlace tenía claro que para estar radiante para la ocasión tenía que ir a un experto a que me arreglara el pelo. Puesto que no había disponibilidad en la peluquería donde iría la novia a peinarse, una peluquería muy conocida allí, mi primo nos pidió hora a mi hermana y a mí en la peluquería que teníamos ” de barrio” cerca del hotel. Iba a ser algo sencillo, sólo queríamos que nos peinaran y punto. Nuestra sorpresa fue cuando al explicarnos, como pudimos ( a pesar de que mi primo también tradujo) que sólo íbamos a peinarnos, y así fue, en la peluquería nos preguntaron que cuanto hacía que no nos lavábamos el pelo, sólo un día, y nos dijeron que mejor que así el peinado aguantaría más!!! No nos lo lavaron!! Directamente nos peinaron, y a mí en concreto empezaron a cardarme el pelo por delante y echarme laca por todo el pelo que no os quiero ni contar como quedó al final…Mi hermana quedó mejor pero nos cobraron encima 60euros ( 30 a cada una) por peinarnos sin lavar, ni nada, sólo por usar laca y cardarme el pelo. Salí tan desanimada que fui corriendo a la habitación de hotel de mis padres a pedir ayuda a mi madre, quien quedó alucinada con lo que me habían hecho y, a pesar de que intentó arreglármelo un poco, tenía tanta laca enganchada que no pudo mejorarlo…Así que ya ves que experiencia tan ” divertida” tuve en tierras francesas.

    Por cierto, yo estaría encantada de contar mi experiencia!

  5. Yo te lo escribo aunque no iría a la tele a contarlo (que vergüenza!), soy de las que va poco a la peluquería solo cuando tengo que hacerme un corte más drástico o algo que no pueda hacer yo en casa, ya no se sí les he cogido manía o que. cuando era más jovencita (16 años) pedí en la peluquería reflejos caoba y salí de allí con mechas en color naranja neón, otra de las veces mucho después me realizaron un peeling en el cuero cabelludo (tengo descamación), tuve que lavarme el pelo 3 días seguidos para quitarme las pielecitas blancas, otra vez me quemaron el cuero cabelludo con el secador, hace dos años que no me lo aliso por si acaso, y la última fui a cortarme las puntas, tenía el pelo por la cintura y me lo dejaron como Mafalda (además tengo el pelo rizado y mucho volumen) así que en cuanto salí me tuve que hacer una coleta. Lo mio ya no se sí es mala suerte o que así que por si acaso, me tiño y me corto el flequillo yo misma y me hago mis tratamientos en casa con productos de peluquería. Besos

  6. Ya hace años que ya no cojo berrinches después de salir de la peluquería pues ahora voy a lo seguro. TE DESEO FELIZ 2012 Y QUE TE RECUPERES.

  7. Creo que mi primera mala experiencia en la peluquería fue con unos 13 años, ahí estaba yo con mi melena por debajo del pecho diciendo a la peluquera la típica frase de.. -Cortame solo las puntas- a lo que ella respondio -Claro!- Tras 1 hora entre lavado, secado y peinado, me descubrí en el espejo con el pelo por encima del hombro lo peor no fue eso y tampoco mi cara de indignación sino la jeta que tuvo la chica cuando la recordé que la había dicho solo las puntas y me contestó que el pelo al cortarlo encoje y por eso se me había quedado así. Por lo visto me tomó por tonta yo estaba dispuesta a irme sin pagar pero mi madre no, así que pagamos y no hemos vuelto a ir a esa peluquería.
    ( creo que no lo contaría en TV me da demasiada vergüenza )

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