La verdad es que no tenía muy claro si el post de hoy «encajaba» demasiado en un blog de belleza, pero a veces, siento la necesidad de hacer una reflexión o compartir con vosotros una experiencia y días como hoy, me apetece contaros algo ajeno (o no tanto…) al mundo de la belleza.
No recuerdo quién me hablo por primera vez de Eduardo Úrculo, pero habiendo nacido en Oviedo, era dificil que no hubiera tropezado alguna vez con sus maletas y sombreros por algún lugar del Principado.
Lo mio con el genio del pop art fue un flechazo absoluto y desde que vi su obra me quedé totalmente enamorada.
Hace algo más de 10 años Úrculo entró de lleno en mi vida. Por aquella época, visitaba sus exposiciones, compraba sus catálogos, coleccionaba las láminas que regalaban en La Nueva España, visitaba ARCO o cualquier galería donde exponían sus obras, y finalmente acabé conociéndole personalmente en la galería Metta en una de sus últimas exposiciones.
Días (o semanas, no lo recuerdo bien) antes de su inesperada muerte, el azar quiso que me cruzara con él en la madrileña calle de General Oraá un par de veces. Después lloraba, como tantos otros su pérdida y aunque su obra permanecía con nosotros, la tristeza era inevitable.
Desde aquel día, sentía que aquel capítulo de mi vida había quedado sin cerrar y cuando, hace unos días, supe que El Espacio de las Artes de El Corte Inglés preparaba una exposición para homenajear a Eduardo Úrculo a los 10 años de su muerte, no tardé ni un minuto en modificar toda mi agenda para poder estar allí.
La guapísima galerista María Porto y Yoann, el único hijo del artista, fueron los anfitriones de una exposición que significó mucho para mi y que me hizo volver a reencontrarme con su obra.
Los cuadros y las esculturas, los sombreros y las maletas, los grabados y todo el arte que allí se respiraba me hizo volver a recordar mi historia con Úrculo y volver a emocionarme al mirar las láminas del pintor que adornan las paredes de mi casa.
Y escribo este post como mi pequeño y humilde homenaje al artista cuya obra me ha hecho tan feliz a lo largo de mi vida y que espero que siga acompañándome por muchos años. Y espero que Eduardo Úrculo, al que allá donde esté me lo imagino de espaldas con su sombrero y su chaqueta, sepa que su obra sigue siendo muy especial para muchos de nosotros.
Por supuesto volveré a contemplar la exposición en el Espacio de las Artes de El Corte Inglés, en Castellana 85 (Madrid).
Si queréis pasar por allí os diré que dura hasta principios del mes de julio. Y no es la única exposición que El Corte Inglés organiza en El Espacio de las Artes. Hasta el 27 de junio, la obra de autores como Eduardo Arroyo, Juan Genovés, Marta Chirino, Luis Gordillo, Juan Lara, Ràfols-Casamada, Blanca Muñoz, Nacho Criado, Carlos Franco, José María Sicilia, Darío Urzay, Eva Lootz, Antoni Tàpies, Joan Miró, Josep Guinovart estarán repartidas en distintos de los centros de El Corte Inglés por toda España.