Muchas veces me pregunto sobre lo fácil que parece lanzar una colección de maquillaje o un perfume con el nombre de un famoso o inspirado en una cantante, actriz o una película.
Pero, por lo visto, no es tanto…
Hace unas semanas la marca LA Splash lanzó una colección de barras de labios inspirada en Harry Potter con colores bastante, digamos… atrevidos.
Como suele pasar con este tipo de colecciones, la noticia corrió como la pólvora e incluso provocó la caída de la web de la empresa durante días… pero no todo era tan bonito.
En cuestión de horas los fans de la saga de JK Rowling, comenzaron a advertir algunos fallos incorregibles en la colección que asignaba colores equivocados a los personajes e incluso algunos nombres mal escritos (como Ravenclaw, que en una sola palabra y no «Raven Claw»…).
«Bellatrix debería haber sido de color rojo oscuro, Sirius debería haber estado cerca de negro y el color azul de Bellatrix debería haber sido Ravenclaw…», afirmaban.
Un verdadero desastre, por culpa de pequeños detalles que podrían haberse subsanado con un poco más de atención. No hay duda de que la polémica favorece que se den a conocer los productos también, pero se ha perdido un verdadero filón entre los fans de la serie que por lo visto, suelen acabar con las existencias de todo lo que tenga que ver con la saga de JK Rowling.
Así que parece que no es tan sencillo como poner un nombre y empezar a vender barras de labios… y lo que está claro es que deberían, al menos, haberse dado una vuelta por Hogwarts…