Cualquier producto de belleza que lance Darphin me inspira suavidad y tolerancia con las pieles sensibles, así que imaginar un cepillo de limpieza facial de esta marca, ya sonaba a música celestial….
Durante algunos meses os conté que me servía el cepillo de Olay y después, me pasé al de Clinique.
Para mi tiene algunas ventajas respecto al anterior como es el que no lleve pilas, sino batería (y os aseguro que durante meses no lo he cargado, tanto que he llegado a no recordar dónde estaba el cargador…).
El cepillo de Darphin es bastante parecido.
El cargador es, yo diría idéntico al de Clinique. Pequeño y cómodo (algo fundamental en una casa con tantísimos cargadores…).
La forma también es igual aunque en el color verde tan característico de Darphin.
Trae dos cabezales, uno el cepillo en sí y otro de masaje con el que me aplico cremas a veces después de limpiar y es una maravilla.
Se apaga automáticamente cada 30 segundos, y se recomienda utilizar durante un minuto.
Yo no lo utilizo todos los días, sino una vez por semana que me hago una limpieza facial más cuidada y con más calma, pero al tener los filamentos tan suaves (más incluso que el de Clinique), no habría problema en hacerlo.
El precio son 149 euros, no es barato, pero si buscáis cepillos faciales que merezcan la pena, tenedlo en cuenta.
Por cierto, el nombre del cepillo es L´Institut Facial Sonic Cleasing and Massaging Expert, un pelín complicado, pero si preguntáis por el «cepillo facial de Darphin» os entienden, que no hay otro… 😉