Dicen que la vida de toda mujer cambia el día que descubre el champú en seco.
Hasta entonces es un producto que no termina de entender, que asegura que no utilizará… pero el día que lo pruebas, se vuelve un imprescindible.
Para las que además, tenemos una agenda un tanto revuelta que nos impide saber lo que haremos dos horas más tarde puede ser, además, un gran aliado, por no decir «salvavidas» y que me llaméis exagerada 😉
Todas hemos pasado por ese momento en el que, buscando cierto descanso para el pelo, nos miramos en el espejo y decimos «Yo creo que hoy lo tengo bien, no hace falta que me lo lave, que seguro que resiste».
Pero horas más tarde, cuando estás fuera de casa, ¡zas! el espejo de un escaparate te devuelve la imagen que no querías ver… tu pelo… pero si estaba limpio cuando saliste de casa y ahora… pese a que tu compañera de trabajo asegura que está perfecto… te hace sentir insegura.
Y no sé vosotras, pero a mi, pocas cosas me hacen sentir más insegura que sentir que llevo el pelo «a medias».
Así que en ese momento aparece el champú en seco y te salva, lo deja limpio, con cuerpo, con volumen… y entonces no dejas de utilizarlo jamás.
Confieso que yo me lavo el pelo todos los días pero utilizo champú en seco a modo de «texturizador», es decir, para dar textura al pelo, volumen y sobre todo en las raíces. Y no soy la única que lo utiliza para esto, os lo aseguro.
El último que he descubierto es de Klorane y está hecho a base de ortiga y es especial para cabellos oscuros.
Os explico esto: normalmente los champús es seco son válidos para cualquier color de pelo, pero es verdad que a veces dejan cierto residuo (que tiende a blanco) que hace que en los cabellos rubios quede mejor. Por eso, marcas como Klorane están diseñando productos específicos para cabellos oscuros, sin residuos.
¿Qué promete?
- Eliminar el exceso de grasa, para evitar algún lavado (o espaciarlos al menos un día).
- Dar volumen y cuerpo al pelo.
- Fácil eliminación.
Su precio son 11,66 euros y se vende en farmacias.