Ya os hablé hace días de las nuevas mascarillas que acababa de lanzar ISDIN y todas sus variedades (podéis leerlo aquí) pero me gustaría contaros mi opinión tras probarlas y el modo de empleo porque algunas me lo habéis preguntado.
Se trata de mascarillas de hidrogel que se adaptan perfectamente a la cara.
¿Cómo se utilizan?
Se despega uno de los papeles que cubren uno de los lados de la mascarilla.
Se coloca la mascarilla sobre la cara intentando encajar bien ojos, nariz y boca.
Se retira el otro papel que cubre la mascarilla por el otro lado.
De esta forma se puede adaptar perfectamente al rostro e incidir sobre las
arruguitas o zonas más necesitadas de hidratación.
Finalmente, se retira la mascarilla a los 20 minutos.
Mi opinión: Yo he probado la mascarilla de la caja rosa (antiaging) y el efecto es espectacular. La piel se ve hidratada y reafirmada desde el primer uso.
El frío de la mascarilla sirve además para «deshinchar» la cara, por lo que es ideal si vas a tener un día largo o necesitas estar especialmente radiante.
Me da pena porque al retirarla parece que sobra muchísimo producto. No sé si se podrá reutilizar (aunque no lo indiquen las instrucciones).
Ya os conté que se venden en farmacias, en cajitas de 4 unidades (23,7 euros) o individualmente (7,9 euros).
Podéis ver las variedades que hay aquí.