Apuntad esta palabra: Adaptógenos.
A los que estáis al día en temas de nutrición y bienestar ya os resultará familiar y sabréis de sobra que al otro lado del charco, viene pisando fuerte.
¿Qué son los adaptógenos?
El cuerpo humano, por naturaleza, está en equilibrio. Por sí sólo se autorregula y mantiene todo el organismo «en orden».
Sin embargo, a lo largo de la vida (y qué nos van acontar en los tiempos que vivimos…) ocurren situaciones, acontecimientos que amenazan de alguna forma este equilibrio y generan una respuesta en el organismo. Y que es, como ya sabéis, lo que conocemos por estrés.
Ojo que el estrés puede estar provocado por estados emocionales, pero también por factores externos como el frío, calor, actividades físicas o mentales (ejercicio intenso, deporte, estudios, trabajo,…) o incluso por enfermedades.
Esta respuesta del organismo, supone un sobreesfuerzo y exige que se adapte a esa situación.
Aunque el cuerpo está diseñado para adaptarse a cierto nivel de estrés (incluso hay una primera fase del estrés que es bueno porque nos hace estar alerta, ser más eficientes y superar retos), hay situaciones más intensas que provocan que los sistemas de regulación no lleguen y es cuando «nos desbordamos» y el organismo no puede adaptarse.
Desde la antigüedad se vio que existían algunas plantas capaces de ayudar a esta adaptación del organismo y en 1947 se les dio el nombre de «adaptógenos«.
Son sustancias naturales que tienen la capacidad de normalizar las funciones del cuerpo y fortalecer el sistema inmunológico.
Simplificando mucho, podríamos resumir en que
* Ayudan a disminuir el estrés
* Ayudan a cuidar el sistema inmunológico, que ya sabéis que el cortisol, que es la hormona que provoca el estrés, debilita nuestra salud.
Además:
– Ayuda a combatir la fatiga y nos da energía física y mental.
– Compensa los efectos de la falta de sueño (¿os suena estos días?)
– Proteger el cerebro y el sistema nervioso, mejorando la memoria y la concentración.
– Aliviar la ansiedad y la depresión leve.
– Actúa como antioxidante
Ahora viene la buena noticia…
¿Cómo incorporo estos adaptógenos a mi día a día?
No nos engañemos, no son fáciles de incorporar a nuestro día a día… bueno, no lo eran. Porque ahora han llegado a España y en forma de barritas 100% naturales, SIN AZÚCAR, SIN GLUTEN y VEGANAS (y dicen que están riquísimas).
Si os soy sincera, no soy muy partidaria de las barritas en general (proteicas, para antes o después del deporte), aunque alguna vez he sucumbido a la tentación de comprar alguna cuando iba a pagar en la gasolinera a las cinco de la tarde y aún no había comido… pero esto es algo distinto.
Se trata de barritas saludables que buscan ese bienestar y ayudan al organismo a proteger el sistema inmunológico y combatir el estrés. Vamos que parecen hechas para mi, y son sanas y compatibles con mi dieta (que la cuarentena ha dejado cierta huella en mi báscula, no os engaño…).
Hay tres sabores y cada una de ellas con un adaptógeno o super alimento para ayudar además, en otros aspectos: