Admito que para mi, hablar de belleza en verano es hablar de Rituals.
Una de las cosas que hace imprescindible esta marca para mi, es la sensorialidad. El verano invita a la calma, a las caricias, a buscar paz y bienestar y eso, Rituals lo consigue todo el año, pero confieso que lo disfruto más en verano.
Una de mis líneas favoritas es Ritual of Karma (la otra es la de color blanco, Ritual of Shakura creo que se llama…) y en especial algunos productos que he probado y que, pese a todo lo que tengo en casa que me envían las marcas, también me he comprado.
De las espumas de ducha de Rituals os llevo hablando años y cualquiera que las haya probado sabe de lo que hablo.
Es darse un lujo, un capricho, un mimo cada vez que te duchas. La textura, la fragancia, la maravillosa sensación cuando se «deshace» sobre la piel. Tengo que admitir que duran poco, pero es una manera de sentirte bien nada más empezar el día y eso, no tiene precio.
De los exfoliantes corporales también os llevo hablando años. Mi favorito es el de sal del Himalaya de Rituals, pero cualquiera me parece maravilloso. Y me pasa algo extraño. Hace meses que todas las mujeres que me rodean (familia, amigas, compañeras de trabajo…) me preguntan si me sobra algún exfoliante corporal.
Creo que nos hemos dado cuenta de la importancia que tiene exfoliar el cuerpo, y no solo de cara a aplicar autobronceador o limpiar a fondo la piel, sino como forma de activar la circulación y sobre todo, de lograr que cualquier tratamiento penetre mejor.
Si no habéis puesto aún un exfoliante corporal en vuestra vida, no sabéis lo que os estáis perdiendo.
Y este es otro de los productos que no podéis dejar escapar: un gel de baño para después del sol con efecto refrescante. No sé si existe este producto de otra marca pero este de Rituals es absolutamente imprescindible.
Podéis encontrarlos en las tiendas de Rituals, en su web y en Amazon.